¿Quién no ha oído alguna vez eso
de que “el primer amor nunca dura para siempre”? Nos empeñamos en desmontarlo
pero la verdad es que es difícil. Hoy vamos a hablar de por qué es fácil que se
cumpla este dicho.
Lo primero de todo es que es muy
difícil mantener algo para siempre, porque para siempre es mucho tiempo y
muchas cosas pueden pasar en ese tiempo.
Segundo el primer amor suele ser
a una edad temprana, por ser el primero, y esto nos hace agobiarnos en cuanto
al hecho de pasar toda la vida con la misma persona, no probar otras. También
al ser en una edad temprana es una época de mucho cambio en nuestras vidas,
cambio que supondrá la llegada de unas cosas y la marcha de otras.
Tercero, no siempre quieres lo
mismo. Nuestros intereses cambian y aquello que nos gustaba hace dos años puede
dejar de gustarnos ahora.
Cuarto y para mí más importante,
somos inexpertos. Primera vez, primera ocasión que pruebas, no tienes práctica,
no sabes cómo manejar según qué circunstancias.
Nos vamos a centrar en esto
último. Y es que es así, la inexperiencia es lo más proclive a matarnos. Con
otras parejas ya tienes más conocimientos, has lidiado situaciones que pueden
ser parecidas, no partes de cero. La primera vez que haces algo es mucho más
fácil que lo hagas mal, que te equivoques, que no sepas manejar alguna situación, estás aprendiendo. Aprende,
equivócate, mejora. Pero no te castigues demasiado por haber fallado en algo
que no viene con instrucciones. Just try
your best.
Aun así no os rindáis, seguid
intentando desmantelar esta teoría y venid aquí a contármelo. Y que viva el amor, primero o cuarto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario