jueves, 9 de julio de 2015

Peripecias del amor I

El amor es inexplicable. Encontramos millones de canciones que hablan sobre este sentimiento pero  ninguna nos ayuda a comprenderlo. Supongo que habrá libros de psicología lidiando con su complejidad y tal vez debería comprarme alguno para empezar a entender, porque me tiene totalmente desconcertada.
Si algo sé es que por mucho que quieras querer a una persona no lo vas a hacer por voluntad propia, y que por mucho que quieras no querer a alguien de nada servirá tu esfuerzo. El amor es el más destructivo de todos los sentimientos, llevándonos incluso a la locura. A algunos les parecerá una exageración pero hasta yo misma conozco casos, y la verdad, no me sorprende. Como es algo que no podemos manejar se convierte en algo frustrante y enfermizo que nos conduce a sentirnos culpables de querer o no querer a alguien, porque deseamos lo contrario.
A mí el amor me parece un auténtico trol. Yo misma conozco el caso de alguien que dejó de querer a una persona que creía que le gustaba en un instante, ¿el motivo? Un comentario. El simple hecho de que esa persona le dijera que le gustaba fue suficiente para liberarle de lo que  consideraba amor. En su momento pensó que sólo le podía pasar eso a ella, llegó a sentirse muy mal y lo consideró un castigo divino por vete tú a saber qué. Con el tiempo descubrió que era una cosa muy común, a otra amiga mía le pasó lo mismo e incluso a la protagonista de un libro que leí hace un año.
Bien. Un sentimiento tan poderoso como el amor, que llega a obsesionarte, termina por una simple declaración de empatía, ¿no os parece una broma macabra? Puedes estar días enteros pensando en esa persona, soñar con ella, ruborizarte al verla y de repente se esfuma como si el sentimiento nunca hubiera existido.
En el caso de esta persona el sentimiento volvió. Tarde, pero lo hizo. No sin ponerle mucho de su parte. La verdad es que no se arrepintió de ello por muy mal que lo pasara. De repente te hayas ante una persona que te quiere y te sientes mal por no poder corresponderla. Discutir y que te dé igual si se arregla o no porque si se rompe, al menos has sido liberado. Puedes llegar incluso hasta a sentir lástima de la otra persona. Llegas a sentirte un completo miserable.
No creo que debas sentirte culpable pues no es algo que tú decidas. Esa persona, sin dudarlo, hubiera elegido quererle, pero no dependía de su raciocinio. Es la irracionalidad del amor lo que lo hace tan poderoso. La frase más famosa de Moulin Rouge dice así: the most important thing in life is to love and be loved in return. Cuanta razón.
El hecho de recuperar el sentimiento no dependió sólo de esa persona, también tuvo que ver el esfuerzo de la otra persona y una serie de agentes externos. Llegó a quererlo, más que antes, más que a nada. Voluntad y hecho se compaginaron por fin.

Este es sólo un caso de las malas jugadas que nos tiene preparadas el amor. En la siguiente entrada otra todavía peor. Otra que todavía no puedo explicarme.


1 comentario:

  1. Mis dies a la idea, al como lo has escrito, al como te has explicado y a la canción. Me encanta (L)

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