viernes, 10 de julio de 2015

Peripecias del amor II

Segunda parte, nueva historia. He estado pensando cómo escribir esta entrada tres semanas y todavía no sé cómo hacerlo así que voy a improvisar un poco, que es lo mío. El tema de esta entrada es la pérdida de la magia. No la de una bruja, como puede pasar en Crónicas Vampíricas, sino la magia amorosa.

Hace un año escribí una entrada llamada “Dislove” que hablaba sobre el fenómeno ya no te quiero como antes. Es algo que yo nunca he entendido, porque creo que para no querer como quieres a alguien ha tenido que pasar algo en tu vida. O has cambiado, o ves nuevas facetas de tu pareja que te desagradan o discutís tanto que es una relación dañina.
El hecho de romper con alguien porque estás agobiado me parece curioso, ya que el agobio es temporal. Soy una persona que nunca dice “forever” porque creo que, como decía Pignoise, nada es para siempre y todo se muere. Han intentado demostrarme lo contrario y han fallado, no sé si eso me hace ganar la discusión. El caso es que creo que no le puedes prometer a alguien un para siempre porque es algo que no depende de ti. Claro que para siempre será si empiezas y al día siguiente te atropella un coche y mueres, claro que le has dedicado a esa persona el resto de tu vida, pero seamos realistas, una relación que tiene como meta durar siempre está queriendo abarcar muchos años, en los que pueden pasar muchas cosas. Nadie puede prometer en términos de amor porque, como hemos visto en la anterior entrada, el amor nos gobierna a nosotros.
Yo vi el fin hace muchos meses. Lo veía y lo sufría. ¿Cómo? Detalles. La magia no se pierde de un día para otro, simplemente un día te quedas sin y ya no quieres seguir luchando. El hecho de dejar de pasarle el brazo a tu pareja en el cine podrá parecer una estupidez pero yo sabía que no denotaba algo bueno. El ser menos cariñoso lo mismo. Gestos que igual tú no ves pero la otra persona sí. Lo que no se puede hacer es estar ciego o negarlo, hay que ser realista. La pérdida de la magia es en realidad pérdida de interés. Te estás dejando y en realidad te estás alejando de tu pareja. ¿Por qué? Yo no puedo saberlo. Igual te has dado cuenta de que buscas otra cosa, igual ya has vivido con esa persona todo lo que tenías que vivir… quién sabe.
Las relaciones pasan por distintas etapas y el tránsito de una a otra es lo que denominamos crisis. Pueden ser mortales si no sabemos cómo lidiar con ellas porque son períodos malos y hay gente que no soporta muy bien el dolor y prefiere quitarse del medio. El hecho es que una persona no puede mantener sola una relación. No sé qué es eso de ya no veo futuro en mí, lo que no hay serán ganas, porque con ilusión siempre se resurge. Es respetable porque buscamos felicidad y encontrar un período de dolor nos hace querer huir de él.
Hay que estar muy seguro cuando dejas a alguien pero más bien de cómo lo vas a dejar (si has tenido una relación sana por lo menos). Es muy importante dar las razones exactas, si se saben, porque vas a destruir a la otra persona. Si no le explicas qué ha pasado en ti va a pensar que es su culpa y va a sentirse muy miserable, cuando a lo mejor ha dado lo mejor de sí pero tú no puedes apreciarlo y corresponder.
Qué lleva al deterioro del amor no lo sé, repito. Cómo un sentimiento tan poderoso puede acabarse no lo sé, igual es que nunca ha sido amor verdadero sino necesidad, igual es que ya no eres la misma persona, igual buscas nuevas experiencias... pero se me hace muy duro de entender cuando ha habido tantos momentos de felicidad, tienes que estar muy convencido para querer renunciar. Con esta entrada simplemente doy mi opinión sobre cómo un día lo tienes todo y el siguiente no tienes nada.

 Lo inexplicable igual algún día cobra sentido para mí. Os lo haré saber si es así. Y aunque todo se muera, habrá que seguir luchando por intentar demostrar lo contrario, lo consigamos o no. "Nada es para siempre, sé mi nada."

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