Segunda parte, nueva historia. He
estado pensando cómo escribir esta entrada tres semanas y todavía no sé cómo
hacerlo así que voy a improvisar un poco, que es lo mío. El tema de esta
entrada es la pérdida de la magia. No la de una bruja, como puede pasar en
Crónicas Vampíricas, sino la magia amorosa.
Hace un año escribí una entrada
llamada “Dislove” que hablaba sobre el fenómeno ya no te quiero como antes. Es algo que yo nunca he entendido,
porque creo que para no querer como quieres a alguien ha tenido que pasar algo
en tu vida. O has cambiado, o ves nuevas facetas de tu pareja que te desagradan
o discutís tanto que es una relación dañina.
El hecho de romper con alguien
porque estás agobiado me parece curioso, ya que el agobio es temporal. Soy una
persona que nunca dice “forever” porque creo que, como decía Pignoise, nada es para siempre y todo se muere. Han intentado demostrarme
lo contrario y han fallado, no sé si eso me hace ganar la discusión. El caso es
que creo que no le puedes prometer a alguien un para siempre porque es algo que
no depende de ti. Claro que para siempre será si empiezas y al día siguiente te
atropella un coche y mueres, claro que le has dedicado a esa persona el resto
de tu vida, pero seamos realistas, una relación que tiene como meta durar
siempre está queriendo abarcar muchos años, en los que pueden pasar muchas
cosas. Nadie puede prometer en términos de amor porque, como hemos visto en la anterior
entrada, el amor nos gobierna a nosotros.
Yo vi el fin hace muchos meses.
Lo veía y lo sufría. ¿Cómo? Detalles. La magia no se pierde de un día para
otro, simplemente un día te quedas sin y ya no quieres seguir luchando. El
hecho de dejar de pasarle el brazo a tu pareja en el cine podrá parecer una
estupidez pero yo sabía que no denotaba algo bueno. El ser menos cariñoso lo
mismo. Gestos que igual tú no ves pero la otra persona sí. Lo que no se puede hacer
es estar ciego o negarlo, hay que ser realista. La pérdida de la magia es en
realidad pérdida de interés. Te estás dejando y en realidad te estás alejando
de tu pareja. ¿Por qué? Yo no puedo saberlo. Igual te has dado cuenta de que
buscas otra cosa, igual ya has vivido con esa persona todo lo que tenías que
vivir… quién sabe.
Las relaciones pasan por
distintas etapas y el tránsito de una a otra es lo que denominamos crisis.
Pueden ser mortales si no sabemos cómo lidiar con ellas porque son períodos
malos y hay gente que no soporta muy bien el dolor y prefiere quitarse del
medio. El hecho es que una persona no puede mantener sola una relación. No sé
qué es eso de ya no veo futuro en mí, lo que no hay serán ganas, porque con
ilusión siempre se resurge. Es respetable porque buscamos felicidad y encontrar
un período de dolor nos hace querer huir de él.
Hay que estar muy seguro cuando
dejas a alguien pero más bien de cómo lo vas a dejar (si has tenido una
relación sana por lo menos). Es muy importante dar las razones exactas,
si se saben, porque vas a destruir a la otra persona. Si no le explicas qué ha
pasado en ti va a pensar que es su culpa y va a sentirse muy miserable,
cuando a lo mejor ha dado lo mejor de sí pero tú no puedes apreciarlo y
corresponder.
Qué lleva al deterioro del amor
no lo sé, repito. Cómo un sentimiento tan poderoso puede acabarse no lo sé,
igual es que nunca ha sido amor verdadero sino necesidad, igual es que ya no
eres la misma persona, igual buscas nuevas experiencias... pero se me hace muy
duro de entender cuando ha habido tantos momentos de felicidad, tienes que estar muy convencido para querer renunciar. Con esta
entrada simplemente doy mi opinión sobre cómo un día lo tienes todo y el
siguiente no tienes nada.
Lo inexplicable igual algún día cobra sentido
para mí. Os lo haré saber si es así. Y aunque todo se muera, habrá que seguir
luchando por intentar demostrar lo contrario, lo consigamos o no. "Nada es para siempre, sé mi nada."
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