viernes, 15 de mayo de 2015

Ya no más


No soy una persona normal. No voy a pedir perdón por ello.  Podría decirse que soy rara y podríamos debatir horas y horas si esto es bueno o malo. Soy una chica, mi estatura es media tirando a baja, dicen que soy muy seria, llevo flequillo (esto es quizás lo más importante). El caso es que la sociedad, cada persona, percibe esto y actúa acorde. A la mayoría popular no le interesa una persona así. Los populares establecen con quién van a relacionarse según su apariencia, ya sea apariencia, porte o ambos, yo no tengo de ninguno. No tengo presencia, paso desapercibida y tengo casi el deber de ser siempre la oposición. La excepción que se resiste a la regla, no digo que sea la única que lo hace. No me gusta doblegarme, tengo una fuerte personalidad con principios inquebrantables y odio la palabra orgullo, aunque también caiga en este en los momentos de flaqueza. Mi fuerte carácter se fusiona con una terrible timidez que me hace más rara todavía, quizás sea este mi fallo capital.  No me gustan las injusticias, soy demasiado buena persona y calo rápidamente las intenciones del resto. Me tengo poco amor propio y es quizá esto lo que me causa dolor ante la actitud del resto. Pero ya no.
Por suerte o por desgracia o por las dos (que cada uno lo tome como quiera) tengo un lugar en el mundo y creo que tengo una función vital que todavía he de descubrir. Para ello no me voy a detener en el qué pensarán de mí cabezas vacías, caras de espejos cóncavos que van arrastrando cuerpos llenos de piedras llenas de moho. A menudo me doy cuenta de que hablo y nadie me escucha, a menudo la gente se ríe de mí, desconozco las causas. Ellos se lo pierden, soy un mineral bruto que posee una gran riqueza, y voy a ser ególatra en esto porque es así. Tengo mucho que enseñarle al mundo y la minoría que me conoce lo sabe. Está en mi naturaleza caer mal, me lo tomaré como un reto. No voy a  intentar hacerte cambiar de parecer, simplemente voy a seguir siendo como soy, libre, no me vas a quitar mi felicidad, no te necesito. Porque yo tengo mi lugar en el mundo y en ese lugar no cabe el lamento por personas inertes. Yo tengo alma, yo soy la excepción a tu mierda y si no te gusta más vale que sigas tu camino sin interceder en el mío, porque perderás el tiempo. Yo ya  no tengo cabida para más vacío, ya no me importa tu opinión sobre mí, porque estás equivocado y mejor que sigas estándolo, sino puedes caer en la adicción de mi presencia, y prefiero honrar con ella sólo a los que no se guiaron de tus prejuicios. Me tenéis cansada de tanta gilipollez, seguid relacionándoos con gente que os conviene y a la que en realidad no tragáis, a esos que os pegarán la puñalada antes de que os de tiempo a sacar vuestro cuchillo, igual esa es vuestra función. No me vais a hacer más pequeña.

Ante todo no me gusta hablar de mí misma.


Dedicado a la mayoría


2 comentarios:

  1. *0* ME-HA-ENAMORADO!
    Me ha gustado mucho la idea, la redacción y el enfoque! Pero lo que mas me gusta sin duda de esta entrada es la persona que lo ha escrito ;)

    Ais, como pasan los años y como evolucionamos...
    A ver si dejo la carrera ya para poder quedar un ratete contigo :p

    ResponderEliminar
  2. Ohhh McTetis commenting y es un halago! I really appreciate it <3
    Jajajaja estudiar es malo! A ver si escribes tú algo ehh

    ResponderEliminar