lunes, 23 de abril de 2012

Aquello de lo que hoy te quejas mañana echarás de menos

Un ronquido, el ladrido de un perro, una discusión con un amigo, el ir a visitar todos los fines de semana a tus abuelos, el tener que ir al instituto, el madrugar, una mirada, la presencia de alguien...

Todo lo que hoy nos parece un incordio puede llegar dolernos en gran medida cuando lo perdemos, ignorar la importancia de las cosas es lo que nos hace arrepentirnos después.

martes, 17 de abril de 2012

El ojo del huracán

¿Qué se siente al ser la chispa que desencadena una gran explosión, el desencadenante de una batalla? ¿Debe sentirse culpable la persona o grupo de personas que lo originan? Yo creo que no. El tiempo pasa y una serie de hechos se van acumulando, cada vez tienen más peso hasta que al final algo o alguien acaba desmoronándolo todo, puede que ni aposta, involuntariamente, pero ha sido el que ha generado que toda esa gran acumulación tenga ahora consecuencias. A veces cuando generamos un gran caos nos sentimos culpables, pero ¿Hemos sido la causa o el desencadenante? Este factor es clave, porque determina si el individuo debe arrepentirse o no. Una vez desencadenados los hechos, sabiendo que todo está a punto de desmoronarse y que llega una época difícil, ¿Está mal haber iniciado esto aunque inconscientemente? No nos damos cuenta del daño de nuestros actos hasta que no vemos las consecuencias, pero cuando algo, por pequeño que sea, crea esto hemos de darnos cuenta si hemos sido nosotros realmente los que hemos contribuido al colapso o no. Puede hasta que el colapso sea positivo, y después de ese gran huracán llegue por fin la calma siempre deseada.

domingo, 15 de abril de 2012

Dolor

Creemos que somos inmunes pero ahí está el fallo, no lo somos. Por más que nos escondamos tras una coraza, flechas de dolor la traspasan y a nosotros con ella. De como un ápice de dolor puede destruirnos por dentro a la velocidad de la luz, sentirnos tan destruidos que no podemos ni levantar la cabeza y observar qué pasa a nuestro alrededor. Y en ese momento, cuando nada ni nadie nos importa, adiós. Somos la luz que ilumina el camino del fracaso.

jueves, 12 de abril de 2012

Un ápice de tiempo

Ya bien entrado abril con el cambio de hora de verano se respira un aire diferente.
¿No os motiva el cambio de hora de verano? A mí si. Anochece más tarde cada vez, el frío va desapareciendo, el verano cada vez está más cerca... Bueno, igual es que me desmotiva el atraso de la hora en otoño, puede ser... Pero lo que es seguro es que ya ha pasado la Semana Santa y todo lo que ella conlleva. Estamos en el cuarto mes del año y a la que nos demos cuenta será junio (los estudiantes con tanto examen perdemos la noción del tiempo señores). Y en seguida llega el verano y con él las vacaciones, la playa, la piscina, cumpleaños, las noches, las fiestas, y otra vez a empezar. Septiembre señores, ármense de fuerza y ganas que la pesadilla continúa. Vuelves a la llamarada de trabajos y exámenes, cuando te recuperas de todo eso ya es Navidad again. Espera, ¿Y Halloween? Igual se me mezcló con algún examen... Y otro año ya ha pasado, y parece que fue ayer cuando estabas colocando los adornos navideños del año pasado. Y mírame, aún sigo siendo el mismo que era antes de ayer, sólo que un poco más viejo (8)
Y pasa la Navidad y vuelve el frío invierno, ¿Verás la nieve que no viste el año pasado? Y cuando llegas a febrero (un mes muy fiestero todo hay que decirlo) estás todo el mes preparando Carnaval. Y ya comienza otra vez la marcha atrás para Semana Santa, ¿Lloverá este año? Esa es una de las preguntas cuya respuesta es inamovible, por supuesto que lloverá. Y otra vez abril. Llegados a hoy el año que viene ¿Habremos hecho muchas cosas para recordar? ¿Qué habremos olvidado del año anterior? ¿Habremos conocido mucha gente? ¿Habremos perdido amistades? ¿Será diferente nuestro pelo quizás? Y la pregunta que más discordia puede generar, ¿Estaremos vivos para responder todas estas preguntas? Sólo podemos esperar y vivir, mientras tanto vivir.
Dentro de un año quizá podamos responder todo esto, mientras tanto lo único que podemos hacer es intentar vivir cada ápice de tiempo como si fuera el último, todo esto lo comprenderéis cuando haga mi entrada de la fragilidad de la vida, pronto pronto. Echadle la culpa a los exámenes y trabajos de historia babies, pero sí, mañana intentaré hacer una entrada decente.

jueves, 5 de abril de 2012

A little piece of my life

¿Pequeña? No, espera, debería decir enorme parte de mi vida. Probablemente te estés preguntando de qué hablo, novio, amiga inseparable, hermano, ídolo, grupo, mascota, ordenador... Casi oye, me refiero a las migrañas, pero no a las migrañas normales, migrañas con aura, porque si se tiene migrañas pues se tiene a lo grande. Y bien, supongo que sabrás lo que son las migrañas, también llamadas jaquecas. La migraña con aura ya es menos conocida y también un rato más jodida. Os lo puedo esquematizar: no mirar a la luz directamente, no mirar cosas brillantes, no alcohol, no fumar ni rodearse de fumadores, no chocolate, no cítricos, comer regularmente y no omitir comidas, tener un horario de sueño regular, evitar ruidos fuertes. También otras cosas como lácteos, alimentos horneados, cebollas y otras cosas varias bastantes. Ah, por no olvidar el estrés, date por jodido, ¿Cómo controla un estudiante el estrés? Si bueno después de todas estas cosas yo me pregunto se puede vivir sin eso? No, porque puedes evitar exponerte a una luz brillante pero a un ruido brusco como el de una obra (for example) ya es más imposible.
Vamos a situarnos, estás tranquilamente en casa, o en clase por qué no, aún más jodido y de repente empiezas  a ver puntos en el foco de visión, ves que esos puntos tapan lo que estás mirando (llámese punto ciego) que cada vez se va extendiendo más y más hasta que no te deja ver prácticamente nada lo que miras. ¿Qué haces irte a la cama y ponerte a oscuras? Qué remedio, porque empieza a picar la vista cosa mala. Se supone que el aura es para avisarte de que posteriormente vas a tener migrañas (dolores fuertes de cabeza). Joder, ¿Hace falta avisar de eso? Es mucho peor el puto aura que las migrañas en sí, vamos joder, no tiene ninguna lógica... ¡El dolor de cabeza tendría que avisar del aura! Eso tendría más sentido. Y bien, poco a poco se va el aura y viene el dolor de cabeza, duele bastante, como si la cabeza te pesara cuatro veces más de lo normal y costara levantarla. ¿Cuanto dura esto? Unas dos horas más o menos. Pero te deja destruido para todo el día, por no hablar que te puede causar hasta vómitos (do fe hermanos). 
+¿Y por qué no lo previenes?
-¿Cómo? ¿De qué manera? Si no tiene medicación. Algunos médicos recomiendan pastillas para la cabeza cuando comienza, pero yo doy fe de que sirve para poco y nada. 
¿Sabéis lo mejor  de las migrañas con aura? Que te quita vista cada vez que las tienes, si si ciega me esta dejando, puede parecer que me lo tome en cachondeo, (no tengo muchas maneras más de tomármelo si consideramos todo lo anteriormente mencionado) pero esto es serio, no sé si esto sigue así con qué visión me quedaré, de momento he perdido como 1, y 1,5 en el ojo izquierdo y 0,5 en el derecho. Parece poco pero realmente se nota. Notas que cada vez que tienes migrañas ves peor y que curiosamente no vas a recuperar la vista. Joder, ¡Y todo era para avisarte del dolor de cabeza!

No sé si avanzará la ciencia de manera que puedas operartelas o qué, de momento a joderse toca.
Y ahora viene el punto clave, ¿Por qué escribo todo esto? Porque después de unos cuatro meses y medio tomando un remedio casero que me estaba evitando las migrañas, hoy después de tomarlo he tenido. No sé si ya no me hace efecto, si mañana volveré a tener migrañas o qué. Lo único que sé es que ya he perdido la paciencia y la vista, otro poco más. He de mencionar que mi médica me hubiera iniciado un tratamiento para impedir las migrañas si no estuviera en tratamiento por un pitido en el oído, este pitido me lo ha podido causar las migrañas. Curioso, ¿Verdad? 
¿Entendéis ahora porqué nunca hago entradas de mi vida? Ala, a seguir sanos, que la salud es lo más importante.