Me quema la falta de reconocimiento. Cuando hago algo no espero nada a cambio. Te
escucho porque sé que tienes un problema y necesitas desahogarte. A veces eres
realmente cargante, me llenas a mí con tu asco, me envuelves en tu paranoia y
luego me escupes. Y repetimos el proceso cuantas veces te sea necesario. Yo te
escucho cuando estás mal pero no cuando estás bien, y ése es el problema.
Me harta la gente que sólo te
habla de sus malestares. Ni todo es bueno ni todo es malo. Todos tenemos
nuestros altibajos al cabo del día, pero yo estoy cansada de ser el recurso
ante la rayada, la persona a la que acudes cuando algo no va bien. Y el resto
del tiempo ignoras.
Es indignante hablarle a alguien
y que te responda con monosílabos. ¿Qué tal? Bien, bien. ¿Ahora no me cuentas
por qué estás bien? La clave de este tipo de personas es que sólo te hablan
cuando ellas quieren, cuando están aburridas
en muchos casos.
Me da mucha rabia que os quejéis
de gente que de repente se ha ido de vuestros lados. Inundáis las redes
sociales con “indirectas” muy directas hacia esas personas y no os dais cuenta
que estáis cayendo mucho más bajo que ellos.
Os convertís en hipócritas al
indignaros porque alguien os ha dejado mientras no sois lo suficientemente
capaces de daros cuenta quiénes son los que os están apoyando en estos
momentos.
Nos usáis como tiritas hasta que
estáis lo suficientemente bien. Ya no necesito contarte mi mierda, si eso ya
volveré durante el próximo problema. Y mientras tanto, todo este tiempo, no me
voy a acordar de ti.
Pues cansa, cansa muchísimo. Y a
veces me hace entender (desde otra perspectiva) por qué se fueron de vuestro
lado. A lo mejor yo no estoy para tu próxima rayada, ¿vas a inundar tus redes
sociales de mensajes hacia mí también? No lo creo. No creo que sea lo
suficientemente importante para ti, porque si no, me darías un poco de ese
tiempo que inviertes en odiar a gente que no va a volver.
Me quema la falta de reconocimiento del tiempo que he invertido en ti pudiendo haber hecho otras muchas cosas. Lo hice porque yo sí me preocupo por ti, o me preocupaba hasta que me di cuenta que soy algo mejor que algo que te cura y desechas. Podía haber sido la siguiente persona a la que le cogiste tanto cariño como para pasarlo tan mal cuando se fue, pero he perdido las ganas de intentar serlo.
Estáis perdiendo el tiempo, el
sentido, y a mucha gente.

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