Seguro que alguna vez habéis oído la frase “ojos que no ven,
corazón que no siente”. La verdad es que tiene mucho de cierto. Si uno tiene
pareja y es feliz con ella, su pareja puede estar poniéndole los cuernos pero
si no lo sabe no sufre. Esos días antes de saber las notas, cuando un examen te
ha salido regular, tienes esa esperanza de que has aprobado, por lo menos hasta
que recibas el examen.
Ahora bien, ¿es verdad eso de que “a veces es mejor vivir en
la ignorancia”? No sé qué pensar. Por un lado bien es cierto que muchos exs o
amigos se enfadan, se borran de sus redes sociales y se evitan en persona. ¿Lo
hacen porque están enfadados o porque no quieren ver a la otra persona?
Mientras no veas lo que el otro hace te quedará la duda pero no sufrirás
viéndolo. Por otro lado, si decides ver de manera continua lo que gente que no
te conviene más hace te estás envenenando día a día. Doler te va a doler, pero
por lo menos eres consciente de la realidad.
No sé muy bien qué postura es la correcta. Si afrontar los
hechos o vivir en una burbuja de incógnita que te protege pero no te deja ver
la realidad. Creo que si vives en la ignorancia te estás autoengañando, pero es
mucho más cómodo. De la otra manera vas a ver cosas que seguro no te gustan y
en realidad no hay mayor fruto que la concienciación.
Tal vez la clave sea ver lo necesario, sin llegar a
obsesionarse, hasta que de un modo u otro, a base de tiempo y daño te desengañes
de esa fuente de decepción. Pero realmente creo que es necesario enterarse al
menos de algo, no vaya a ser que lo idealicemos. Estamos aquí para
sorprendernos y aprender.
Aprende de lo que creías conocer que no conoces tan bien.

