domingo, 12 de abril de 2015

La perfección no existe

Vivimos concienciándonos de que la perfección no existe para justificar que nosotros mismos no somos perfectos pero, ¿quién quiere la perfección?

Nos gusta hacer las cosas bien, que todo salga como planeamos. Cuando hacemos un trabajo ponemos empeño pero pocas veces alcanzamos un diez y ni esto mismo significa que sea perfecto.
El otro día en clase de literatura la profesora afirmaba que no nos gusta la perfección, la gente que va de perfecta. En cierta manera es verdad. Es irritante ver a alguien que se cree perfecto, que lleva sus pasos meticulosamente calculados para que todo quede impecable y nada le pueda ser reprochado. Se hace molesto.

Dejando atrás nuestra búsqueda o huida de la perfección lo que yo propongo es que la perfección no existe. ¿Por qué digo esto? Porque al no haber nadie perfecto la perfección no puede existir, no hay nada donde reflejarse o basarse. Es una idea, un sueño, una aspiración.Suena filosófico y todo.

Incluso en el amor a veces decimos que nuestra pareja es perfecta cuando sabemos que es así (o deberíamos). Podemos verla así porque la queremos pero, a la vez somos conscientes de que tiene fallos o errores, imperfecciones y a lo mejor hasta eso es lo que la hace grande, pero no perfecta.

Buscando simplemente un sinónimo de perfecto el más acertado me parece impecable. Pero aun así esto se puede alcanzar. Un jersey está impecable cuando lo compras, o cuando lo lavas (o debería, ja ja ja). Con esto quiero decir que ni un sinónimo se le puede encontrar a algo perfecto, porque una cosa sí existe mientras lo otro es una pura ilusión nuestra.

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