viernes, 10 de octubre de 2014

¿Tiempo de cambiar?

“Ponle precio a lo que has amado luego vende todo y olvídalo”.
Sabias palabras de Pignoise en sus buenos tiempos.
Decepcionarse requiere varios pasos. Primero sorpresa, porque no te lo esperas, luego cabreo, porque te sientes traicionado, y finalmente asco.
Dicen que en la vida hay que dar sin esperar nada a cambio, pero yo estoy taaaan cansada de dar y no recibir… Que creo que tengo que cambiar. Odio que la gente cambie e igual eso hace que esté un tiempo odiándome, pero creo que no puedo seguir así.
Gestos feos por todas partes, la mayoría los dejas pasar como si nada, algunos los sacas a relucir porque son demasiado. Cuando la cosa estalla te dicen que enumeres sus fallos, ¿acaso tengo que ir con una libreta encima para apuntar cada detalle descortés? Pronto la rellenaría. ¿Es que no eres capaz de ver por ti mismo lo que haces mal? Entonces tienes un problema.
Igual ese es el problema, que ellos no lo ven como una ofensa. Pero a mí me duele.
Me duele porque yo no hago feos conscientemente, me duele porque me entrego al cien por cien para que todo salga bien, me duele porque no soy correspondida.
Estoy cansada de amigos que sólo te hablan para quedar cuando a ellos les viene bien (como si yo no fuera una persona ocupada también, lo que pasa que siempre soy capaz de hacerles un hueco). Estoy cansada de ser yo la que siempre tira de la cuerda, la que alimenta la relación, la que contesta inmediatamente al Whatsapp aunque esté haciendo algo importante, mientras a mí me contestan sobre la marcha, cuando les viene bien. Estoy cansada de descuidar mis horas de estudio por gente que no lo hace por mí. Estoy cansada de que cuando por fin me quejo haya gente que me eche en cara las pocas veces que se ha acordado de mí. Me estoy desgastando. Bueno, mejor dicho, me he desgastado.
Esto es lo que creo que tengo que cambiar.
Si tengo que quedarme sola me dolerá, pero lo superaré. Y nueva gente vendrá y más feos me harán, pero yo espero haber cambiado. Dicen que el dolor cambia a las personas, también lo hace el asco.
Estoy dispuesta a cambiar, pero sé que no lo voy a hacer. Sé que no puedo evadir un mensaje de alguien pidiéndome ayuda, sé que si un amigo mío necesita quedar dejaré de estudiar y quedaré con él. Pero también sé que de un plumazo puedo mandaros a todos a la mierda. Sé que si no me necesitáis dejaré de necesitaros. Me refugiaré en mis series, libros, estudios, por muy lamentable que suene.
Porque vosotros no vais a cambiar, yo dejaré de ser yo por vosotros. Solía refugiarme en la frase de “soy quien soy por nuestra historia, soy quien soy por tu memoria”, pero ya no creo esto más, creo que soy quien soy por cómo me comporto y soy quién seré por cómo me tratéis. No regrets, you don’t have it, you don’t deserve mine’s.
Porque soy buena persona, tonta, pero tengo límite. Y si tengo que sacaros de mi vida lo haré, sin importar el tiempo que haga que os conozca ni el cariño que os tenga.

Después de todo, ya lo decía Peyton Sawyer en One Tree Hill: people always leave. Tal vez tenga que irme y quitar un problema de vuestras ocupadas vidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario