El 6 de mayo de 2013 estábamos en
desdoble de inglés cuando no sé cómo surgió el tema de cómo nos veíamos dentro
de un año. En esos momentos me encontraba en una de las etapas de más
incertidumbre de mi vida. Segundo de bachillerato estaba acabando, tenía que
hacer selectividad, si aprobaba irme a alguna ciudad, pensar qué quería
estudiar, si me gustaría. No sabía si seguiría en contacto con mis amistades,
si haría nuevas, si seguiría con mi reciente novio. Ignoraba si tendría que
estudiar en verano, si me tocaría sacarme el carnet de conducir. Casi todo eran
incógnitas.
Ahora, un año después puedo
responder a todo esto. Empecemos.
Acabé segundo de bachillerato con
buenas notas, aprobé selectividad con mucho esfuerzo (demasiado) de por medio,
me matriculé en la universidad, grado en estudios ingleses. No me gusta. El
verano fue peculiar, fue un buen verano. Estuve en Vinaroz, San Carlos y
Badalona con familia y amigos. Me lo pasé bien. Las Interpeñas no alcohólicas
fueron algo aburridas pero todo se supera. Lo malo del verano es que se llevó a
mi abuelo y a mi perra, y eso es algo que supongo todavía no sé sobrellevar del
todo. Dije que no quería sacarme el carnet de conducir y no lo hice, acabé muy
quemada de selectividad como para estudiar en verano.
Ese buen verano terminó en las
fiestas de Alcorisa, al día siguiente partíamos para la capi, empezaba la uni.
Llegué como cual inexperta, no conocía a nadie ni me sabía orientar, los
primeros días fueron malos. El paso de los meses no fue mucho mejor. Mucho que
estudiar sin estar del todo formada para ello, miedo a suspender. Miedo a
fallar. Miedo casi convertido en obsesión. Las expectativas de llevar dos años
queriendo salir del pueblo se fueron para dejar paso a la nostalgia del pueblo
querido. Quién me lo iba a decir. This is karma bitches. Aprobé las asignaturas
del primer cuatrimestre, todas, milagrosamente. Estoy acabando el segundo, estoy
petada de exámenes y trabajos pero ya no tengo miedo. Que sea lo que tenga que
ser. A poder ser que no me caiga ninguna y así descanso en verano, que me lo
merezco. No he olido una fiesta universitaria, lo más parecido fue la gymkana
de bienvenida a la resi.
No sé cómo será el verano, si me
tendré que sacar el carnet, si tendré que estudiar para recuperar, no sé si el
6 de mayo de 2015 seguiré estudiando esto, en la misma ciudad y con la misma
gente, todo se verá.
Pasamos a recordar momentos de este
año. Del verano nos quedamos con la excursión a Barcelona, no fue un día
memorable pero le rezamos a la Pedrera y aprobamos selectividad. En el viaje a
Vinaroz casi morimos por el exceso de velocidad del brillante conductor de
ralis. San Carlos fue memorable, conocimos a Gabri y desde entonces cachondeo
de mamasotes. Cumplí dieciocho años, cosa que no tenía del todo claro que iba a
darse. Momentos buenos desde que empezó la uni ahora mismo del primer
cuatrimestre si he vivido no me acuerdo. Pasé la peor Navidad de mi vida
estudiando eso sí. Del segundo cuatrimestre podemos resaltar San Valentín, el
primero de mi existencia en pareja, el Open ITF Aragón ya que nos introdujeron
un poco al mundillo del taekwon-do. Las dos quedadas en Semana Santa con MRS. Y
como no, Villanueva, hace tres semanas, que merece entrada aparte.
Y esto es lo que ha pasado en un
año, parece poco pero no lo es. No he vivido grandes hazañas desde que empezó
la uni, todo lo que dicen es un engaño. Sigo con mi novio, cosa que parecía no
durar cuando empezó, pero con días de ritmo lento aún va la cosa.
Si me hubieran dicho el seis de
mayo de 2013 que el seis de mayo de 2014 iba a llorar me hubiera asustado. ¿Claro
que quién me iba a decir nada?
Y esto es todo, el seis de mayo de
2015 no sé dónde estaré, qué estaré haciendo ni con quién. Espero que no haya
más muertes eso sí, habrá que vivirlo para contarlo.
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