domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Bromea o ke ase?

Es sorprendente la capacidad que tienen algunas personas para bromear. De hecho, hay gente que se pasa todo el día gastando bromas al prójimo, el problema llega cuando él las recibe.
Y es que hay gente que no sabe encajar una broma, cosa no muy comprensible cuando no paras de incordiar a otros.
Se enfadan, hasta te dejan de hablar. Es extraño pero cierto. No lo comprendo muy bien. A todo el mundo le gusta gastar bromas de vez en cuando pero cada vez que se hace una broma hay que replantearse ciertas cosas como ¿Me gustaría que me lo hicieran a mí? ¿Cómo me lo tomaría? ¿Merece la pena? Y una vez se han resuelto estas preguntas mentales proceder o no.
Hay gente con un talento innato para incordiar, hacen chistes sobre ti, se meten con tu ropa, tu estilo, tu manera de actuar, a veces sólo basta que te muevas para causar un comentario. Pero ojo digas tú algo de él, porque entonces se enfada. Parecen tener una natural insensibilidad y no son conscientes de ello, y si lo son les da igual.
Algunos comentarios llegan a ser crueles, pero no puedes enfadarte porque ha sido una broma, sin embargo no intentes combatirla con otra tú. Serás tachado de rencoroso.

Ten cuidado de las bromas que haces, de cómo las haces y del momento en que las haces.

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