lunes, 30 de enero de 2012

El día que lluevan pianos

Adiós. Te vas renunciando a aquello que no pudo ser. Esperas volver a empezar y encontrar verdaderamente el amor, pero después de un largo caminar vuelves a darte por vencido. Y piensas cómo pudo ser si te quedabas, si hubieras luchado por ofrecer tu amor a aquello que no pudo ser. Así que ahora pides otra oportunidad: quédate hasta el día en que lluevan pianos, quédate hasta que yo dé mi brazo a torcer. Y ahora enloqueces en la soledad, allí, en el eco de un gemido.


Bueno pues aquí os dejo una canción de Marea, "El día que lluevan pianos". Una amiga me pidió que hiciera una entrada de Marea y aquí se la dedico. Espero que os guste y recordad que hay que luchar siempre por lo que uno quiere.

martes, 24 de enero de 2012

Carta a un amigo

Hoy no te dejo caer, hoy sé que eres más débil que el resto. Ése resto querrá aprovecharse de ti para hundirte, pero no tengas miedo, yo no lo permitiré. Hoy el cielo está gris porque ve tus ojos agachados y no eres capaz de mostrarle firme tu semblante, pero piensa que esto es sólo hoy y que mañana será otro día. Y llora, llora todo lo que no has llorado nunca, libera a tu cuerpo de ese dolor, rabia e impotencia que te inunda. Mañana el sol brillará al ver tus ojos iluminados por la esperanza y el olvido y mirarás atrás viendo todo esto como algo desconocido y fugaz. Ya ha terminado. Y recuerda, no caerás mientras yo esté sujetándote.

viernes, 20 de enero de 2012

Inconsciencia

Todos tenemos cerca a alguien al que no llegamos a considerar amigo pero ciertamente nos demuestra que si lo es. Hay personas que siempre están dispuestas a escucharnos, aconsejarnos, defendernos y no juzgarnos pero no apreciamos porque simplemente no es de nuestro grupo íntimo de amistades, porque no es alguien popular, porque tiene mala reputación etc Hay momentos en nuestras vidas en que aquellos a los que consideramos amigos nos traicionan o no están ahí en un momento clave para nosotros, curiosamente en estos momentos ésa otra persona a la que no valoramos está ahí, apoyándonos y no lo apreciamos como deberíamos, puede que incluso haga más por nosotros que nuestros considerados amigos. También hay que ponerse en el papel de esa persona y darse cuenta de que se debe sentir rechazada, ignorada y bastante frustrada. Quizás cuando empecemos a valorarla como una amiga ya se haya cansado de tendernos su mano.

domingo, 15 de enero de 2012

Le dijo la humildad a la arrogancia

-Tú, que seleccionas a las personas. Tú que discriminas a unas personas sin justificación alguna, tú que excedes de orgullo, que tienes una imagen tuya superior a la del resto.
¿Me puedes decir que puedo envidiarte?
Yo no excluyo personas simplemente porque sí, no me creo con más derechos que ellas, no hago que se sientan apartadas, no les hago sentir apestadas. No me creo una imagen de mí misma como ser superior al resto. Yo, que si tengo secretos no se los cuento sólo a una parte excluyendo a otros en su mísera cara. Yo, que cuando alguien necesita algo se lo ofrezco sin pensar lo que me costará ¿Qué debo envidiar de ti? Que buscas beneficios de los problemas ajenos.
No entiendo esa extraña obsesión tuya por hacer creer inferior al otro, lo peor de todo, estoy comprobando que tu arrogancia se contagia. Estás incubando una sociedad de egoísmo desproporcionado. ¿Qué quedará luego de ti cuando todos sean como tú? Serás una más y eso se contradice con tu imagen de superioridad.
Si de algo podré envidiarte será de tu soledad, porque aunque ahora no la sientas, en algún momento dentro de no mucho estarás sola. Sola tú arrogancia y nadie más. Y cuando quieras sacar todo ese egoísmo de dentro de ti vendrás a mi a buscar mi humildad. Y yo no tendría que tenderte la mano, porque no lo mereces, pero yo no me contradigo, soy humilde. Pero que yo te perdone no quiere decir que lo haga el resto, los que han aprendido de tu arrogancia. Tendrás que ser tú quien se encargue de reparar tus errores, si no es ya demasiado tarde.

sábado, 7 de enero de 2012

Enfado anticipado

A veces, cuando nos mandan hacer algo que creemos que es excesivamente pesado para nosotros, nos mosqueamos. Se nos junta la vagancia y el enfado y no queremos hacerlo. Dejamos pasar  el tiempo, el trabajo sigue ahí. Cuando por fin nos dignamos a hacerlo, nos damos cuenta de que no es tan largo o pesado como parecía, hemos perdido más tiempo quejándonos que haciendo el propio trabajo.

lunes, 2 de enero de 2012

Un año comienza


Brota la alegría y el optimismo. La gente se llena de promesas y propósitos que seguramente no cumplirán: A partir de ahora estudio todos los días, voy a empezar a hacer ejercicio regularmente, voy a moderar mi carácter hacia los demás, este año visito otro país, no me van a afectar los comentarios de los demás...
La verdad es que a simple vista yo no aprecio la diferencia entre un 31 de diciembre y un 1 de enero, no aprecio el cambio . La frase "Año nuevo, vida nueva" me parece optimista y ¿Por qué no pensar así si hemos tenido un mal año? Pero la realidad es que el ritmo de nuestras vidas no cambia completamente al principio de un nuevo año. Pero si queremos ¿Por qué no intentarlo? Peor no íbamos a estar porque si lo conseguimos habremos alcanzado uno de esos tantos propósitos que nos ponemos y a una mala, simplemente permaneceremos como antes.
Ah, por cierto, Feliz Año. Haced del 2012 un año para recordar.