San Valentín es un día criticado. Se le tacha de consumista pero ¿qué festividad no lo es? Ponte a pensarlo. Santa Águeda, compra téticas y sal a cenar con mujeres. Carnaval, compra o haz el disfraz. Navidad, regalos. San Valero-Reyes, roscón. San Silvestre, roscón. San Valentín ¿?
San
Valentín es opcional. Empezando porque puedes celebrarlo o no.Es consumista si quieres que lo sea, y ese creo que es el
problema de muchas parejas. Hace dos años, creo, vi que una chica publicaba en
una red social con las cosas que le había regalado su novio (unas cremas y
perfume y puede que algo más) y daba la sensación de que el tío se había
gastado más de cincuenta euros. Me pareció una barbaridad. Para mí eso es
monetizar el amor, ponerle precio. Yo creo que todos somos materialistas en
cierta manera, unos más unos menos, unos mucho otros apenas, pero la cosa es
que a todo el mundo le hace ilusión un regalo. Y si no te la hace es porque esa
persona ha dejado de interesarte porque hasta algo feo se ve bonito cuando te
lo regala alguien que quieres.
San
Valentín es abierto. Puedes regalar o no. Puedes comprar un detalle, un libro
(qué buen regalo es un libro); puedes regalar flores (no hace falta medio
jardín, incluso sólo una, sea cual sea es un buen detalle); puedes hacer algún
recuerdo manualmente, puedes ir a comer-cenar por ahí; puedes preparar un
desayuno sorpresa; puedes escribir una carta, elaborada, con sentimiento. La esencia está (o debería estar) en sorprender, o
intentarlo. Si quieres ves San Valentín con buenos ojos. Una excusa para quedar
con tu pareja, a la que igual no ves todo lo que quisieras, un momento para descubrir
si de verdad estáis hechos el uno para el otro o un momento insignificante
porque vivís juntos y estáis bien y os sorprendéis cuando queréis. Tómatelo
como quieras, pero tómatelo bien.
Es
normal que alguien que no tiene pareja se lo tome mal, me parece totalmente
comprensible. Es un momento en el que sí o sí ves que estás solo (sin
dramatizar). Que igual llevas mucho tiempo estándolo, que igual acabas de
romper con tu pareja, que igual no te atreves a decirle a alguien que te gusta,
el caso es que estás sólo y el catorce de febrero es un día despreciable y te
hace sentir peor y es una chorrada y no debería existir tal ñoñería.
Yo creo
que las dos visiones, tanto despreciarlo como tener ilusión por él son
aceptables. He pasado mi segundo San Valentín acompañada, tras muchos años de
soledad, con la misma persona que el año pasado y puedo decir que para mí San
Valentín es una excusa para quedarme y pasar un finde con mi novio. No ya sólo
el catorce, he tenido la suerte de que caiga en sábado y hemos aprovechado el
fin de semana entero. Recalco aprovechado, porque nos vemos poco y San Valentín
ha sido una buena excusa para estar más cerca el uno del otro.
Lo
mejor de este San Valentín es que no sé si es mejor que el anterior ¿qué quiere
decir esto? Que creo que todavía nos sorprendemos y tenemos mucho camino por recorrer.
Todavía nos estamos conociendo, diría yo. El año pasado fue muy diferente, fue
sólo el propio catorce. Fue un gran día. Pero éste finde también lo ha sido. Y
espero que el año que viene no esté escribiendo una entrada diciendo lo
miserable que se siente uno al pasar este día solo. Espero poder decir que ha
sido tan bueno como los dos anteriores y que espero con ansias el cuarto.
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