jueves, 30 de enero de 2014

Improvisando

Esta entrada va sobre la marcha. No tengo nada programado, simplemente me apetece escribir. Improvisemos.

No sé de qué debería hablar en esta entrada inesperada. Se me ocurren muchos temas y ninguno. Esto de acabar los exámenes y tener una semana de libertad me ha trastocado. No sé qué hacer con tanto tiempo libre. Mañana saco la guitarra, prometido. A lo mejor es mi última semana de libertad en todo el año  y no lo sé, recen todos para que no lo sea. El caso es que queda una hora para que me empiecen a hablar y echen algo interesante en la tele y no sé qué hacer. Probablemente vea Downton Abbey o escuche algo de música. Mientras tanto me estoy entreteniendo tecleando, podría pasarme así la hora entera. Ayer me hice Instagram, así por probar, por hacerme algo más hipsta, está entretenido oye. Los efectos molan. Me quedan veintitrés días de whatsapp, después tendré que pagarlo porque no creo que me lo renueven más, qué se le va a hacer. Hoy me he sentido acosada, pero ha sido to gracioso. Llevo ciento ochenta y una palabras, escribiré hasta las doscientas cincuenta más o menos. De momento he aprobado tres exámenes, me quedan dos por saber. He aprobado las dos asignaturas más difíciles a mi parecer así que pase lo que pase debería estar contenta. Me quedan veinticinco palabras así que me voy despidiendo. El sábado toca ir a la peluquería. No creo que mucha gente lea esta entrada aparte de Baba, es sin duda a la que menos dedicación he puesto, hay algunas buenas. Espero escribir más en febrero. Besicos.

domingo, 19 de enero de 2014

Dislove

Ya no te quiero como antes.
Me resulta curioso. Supongo que el amor se gasta, no debe haber otra explicación. Porque cuando uno quiere quiere, siente, padece. Claro que se deja de sentir conforme conoces a alguien, no todo te gusta, cada vez los pequeños roces insignificantes se hacen más insoportables hasta que algo se rompe definitivamente, pero ese no es el tema.
¿Cómo dejas de querer a alguien como antes? ¿Cómo lo querías antes? Supongo que más. ¿Por qué sucede esto y cuánto tarda en suceder? Somos libres para sentir lo que queramos, de hecho no lo podemos controlar pero hay que tener tacto. No creo que se pueda dejar de querer porque sí, razones habrá. ¿Por qué seguir si ya no sientes lo mismo? ¿Cuándo decides confesar y por qué? ¿Te puede la pena? Es todo muy confuso.
No te sientas obligado a no hacer nada que no quieras. No sentir no es reprochable aunque duela. Pero sé claro y comunícalo como se debe. No prolongues lo innecesario. Y si de verdad no sientes nada, aléjate y no sentirás ni culpa. Si no, algo falla.
Total, la sorpresa se la va a llevar el otro, que no se espera nada.