Es curioso. Ese momento en el que intentas que te salga algo
pero no. Insistes, te parece una tortura. Tienes que entenderlo, para aprobar
tienes que entenderlo. Persistes, lo intentas otra vez. Sientes una ligera
angustia, ¿por qué cuesta tanto? Otros igual lo entendieron al momento. Pero tú
no. A ti te cuesta. Después de todo qué importa el resto… No van a aprobar por
ti.
Lo vuelves a intentar una vez más. Desde el principio. Lees
lento, en voz alta, sin ningún ruido exterior que te moleste, sin nada más en
la cabeza, y lo entiendes. La bombilla se ilumina. Sientes alivio. Por fin. Y
en ese momento surge; un ápice de satisfacción. Ahora que te lo entiendes te
gusta. Es difícil pero te gusta. Alegra. Llena. Cuesta pero recompensa.
Todo tiene su precio y todo se puede alcanzar. Esfuérzate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario