Agudos pinchazos de decepción y frustración llegan rápidamente a nuestro cuerpo y son difícilmente controlables. Ahí es cuando te replanteas si vale la pena seguir luchando, rendirse, o quejarse. Actuar con la mente fría puede causarnos graves daños, incluso podemos salpicar a las personas de nuestro entorno. Pero es que cuando ves que tu esfuerzo ha sido tachado nulo, o comparable con otro que insignificante sabemos que no nos pueden comparar con eso. Hipócritas son aquellos que nos felicitan por nuestro esfuerzo o nos alientan a él cuando luego son ellos los que lo tiran por la borda. Dicen que no debemos comparar nuestro trabajo con el de al lado, y una mierda. Cuando esa persona obtiene la misma calificación que nosotros sin poderse comparar el esfuerzo y/o el resultado ¿Por qué no compararlo? ¿Por qué no quejarse? Aunque esto parece no servir de nada ya...
miércoles, 21 de marzo de 2012
Cuando la decepción borra el esfuerzo
Y no es cabreo lo que se siente cuando ves que todos tus esfuerzos son iguales a la nada.
Agudos pinchazos de decepción y frustración llegan rápidamente a nuestro cuerpo y son difícilmente controlables. Ahí es cuando te replanteas si vale la pena seguir luchando, rendirse, o quejarse. Actuar con la mente fría puede causarnos graves daños, incluso podemos salpicar a las personas de nuestro entorno. Pero es que cuando ves que tu esfuerzo ha sido tachado nulo, o comparable con otro que insignificante sabemos que no nos pueden comparar con eso. Hipócritas son aquellos que nos felicitan por nuestro esfuerzo o nos alientan a él cuando luego son ellos los que lo tiran por la borda. Dicen que no debemos comparar nuestro trabajo con el de al lado, y una mierda. Cuando esa persona obtiene la misma calificación que nosotros sin poderse comparar el esfuerzo y/o el resultado ¿Por qué no compararlo? ¿Por qué no quejarse? Aunque esto parece no servir de nada ya...
Y es entonces cuando te replanteas no hacer nada la próxima vez, total para lo que ha servido. Y se suponía que debíamos sentirnos orgullosos, claro qué fácil es decirlo mientras otros se encargan de decepcionarnos al mismo tiempo. Es curioso cómo aquellos que tienen el poder lo utilizan, realizando a veces verdaderos desastres irreparables.
Agudos pinchazos de decepción y frustración llegan rápidamente a nuestro cuerpo y son difícilmente controlables. Ahí es cuando te replanteas si vale la pena seguir luchando, rendirse, o quejarse. Actuar con la mente fría puede causarnos graves daños, incluso podemos salpicar a las personas de nuestro entorno. Pero es que cuando ves que tu esfuerzo ha sido tachado nulo, o comparable con otro que insignificante sabemos que no nos pueden comparar con eso. Hipócritas son aquellos que nos felicitan por nuestro esfuerzo o nos alientan a él cuando luego son ellos los que lo tiran por la borda. Dicen que no debemos comparar nuestro trabajo con el de al lado, y una mierda. Cuando esa persona obtiene la misma calificación que nosotros sin poderse comparar el esfuerzo y/o el resultado ¿Por qué no compararlo? ¿Por qué no quejarse? Aunque esto parece no servir de nada ya...
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