domingo, 27 de noviembre de 2011

Feeling off

Cuando tenemos una gran discusión con alguien decimos tantas cosas, algunas de las cuales luego nos arrepentimos, que hacen que por mucho que al final todo se arregle la magia se pierda. Esto sucede cuando tenemos una gran amistad con alguien en la que creemos que todo es perfecto pero nos callamos las cosas, ese acumulo de sensaciones hacen que a la larga, aunque sea por una tontería todo explote. Y es en ese momento cuando realmente salen a flote los verdaderos sentimientos guardados, nos enteramos de cosas que la otra persona siente hacia nosotros y a la vez nuestro enfado hace que nosotros también digamos todo lo malo que pensamos de ellos.Y cuando hacemos balance llegamos a la conclusión de que se han dicho muchas cosas, algunas incluso verdaderamente dañinas. Esto no pasaría si en vez de esperar a que la bomba explote las cosas se aclararan desde un primer momento, porque todo estaría claro entre las dos personas. A veces no le damos real importancia al hecho de callarnos las cosas que nos parecen tonterías pero día tras día las tonterías pesan más hasta que acaban derrumbándonos (todo cae por su propio peso). Y si, llega un momento en que todo explota, y después de la tempestad llega la calma pero ya no es lo mismo. Es difícil ignorar tantas confesiones en tan poco tiempo. Se va la magia, y se intenta hacer como si no ha pasado nada pero en realidad nunca vuelve a ser igual que antes.

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