Existen en la vida un grupo particular de personas cuya cuantía numérica, según mi parecer, es escasa, que merecen un pequeño reconocimiento al mérito.
Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro, lo cierto es que si posees a una de estas personas en tu vida deberías valorarla.
El error es que somos ignorantes, y siguiendo los pasos de Rousseau, me aventuro a decir que por eso somos crueles al no actuar con ellas como merecen.
Tampoco son dioses, dejemos tanto elogio y pasemos a decir por qué deberían de tener nuestra consideración sincera.
Todos, tarde o temprano, bajamos. Tenemos problemas, dificultades, malas rachas y la presencia de alguien a nuestro alrededor es casi necesaria. Aportan calor y un punto de vista diferente al nuestro que, según mi opinión, nos hace curar más rápido.
Tener eso es una reliquia. Hay gente que tiene más disponibilidad que otra, pero que saquen tiempo para ti debe ser valorado.
. En ocasiones te distancias de una persona pero sabes que pase lo que pase estarías ahí para ella cuando te necesitara. El problema es que cuando a ti te pase algo ella no lo esté. A veces esperamos el calor de gente que considerábamos cercana aunque ya no lo sea pero a la que seguimos teniendo aprecio, y esto no sucede.
Esto es lo típico, por eso digo que si conoces a una de esas personas que pese a la distancia, el tiempo, o algún desencuentro que hayas tenido con ellas, va a estar ahí cuando de verdad necesites a alguien, aprécialo. Aunque no se lo digas, que deberías también hacerle saber que lo valoras, pero lo importante, sé consciente de que no es fácil.
No es fácil encontrar este tipo de personas, no es alta su cantidad numérica y no es fácil olvidar conflictos del pasado y estar ahí haya pasado lo que sea que haya pasado entre vosotros.