jueves, 1 de enero de 2015

¿Dónde quedó esa foto de Semana Santa del 2000?


Me llama la atención la relación de afecto que la sociedad establece con las redes sociales. Cuando una red social se populariza llega personal en ráfaga y empieza a subir fotos, comentar las de los demás etc (en general en esto consisten las redes sociales de hoy en día). Hay gente que las usa a todas horas, ya sea para ver las novedades o para postear ellos cosas nuevas. El caso es que llega un momento que estas redes sociales caen en desuso y con ellas se pierde algo que yo creo importante: el valor del recuerdo que portan.
El ejemplo más claro es Tuenti. Fiebre de Tuenti durante unos tres años, ¡quién no tenía Tuenti! Pero cambió tanto que dejó de atraer al personal y se pasó a Facebook. La cosa es que yo creo que Tuenti tiene un gran valor histórico en aquellas personas de los años 90-97. La de fotos que subieron, su evolución durante esos años de uso de Tuenti, la vergüenza que daba mirar las fotos más antiguas, todo está en esa red social que ya nadie usa. Y mi pregunta es, ¿nadie valora esas fotos? Si es así, ¿para qué las hicieron entonces? Personalmente guardo la mayoría de las fotos que me hago pero sé que el resto no lo hace, entonces ¿qué valor tienen para ellos esas fotos? Parece ser que el del momento. El morbo de subir una foto y recibir unos cuantos “likes”. Me da pena realmente porque algún día igual desaparece Tuenti y habrán perdido un pedazo de sus vidas por no guardar algunas de esas fotos.
Lo mismo está pasando con Twitter. Vale que esta red social no es tanto de fotos si no más de comentarios, a mí personalmente Twitter me ha dado mucho. Y entre sus interacciones hay momentos memorables. El caso de Twitter es diferente porque fue azotado por una oleada de modernos que ahora se están pasando a Instagram. Shame on them.
Dentro de un tiempo crearán otra red social poderosa y desbancará esto a Instagram seguramente pero, ¿qué pasará con todas esas fotos? Me da pena realmente perderlas.
Con esto no estoy promoviendo el uso de ninguna red social, lo único que quiero dejar claro es mi incertidumbre ante el hecho de que parece que sólo posteemos cosas para que el mundo vea lo que estamos haciendo y que dentro de cuatro años nadie se acordará de aquella foto que nos hicimos en un banco comiendo chuches mientras esperábamos a que otro amigo llegara (puede que el ejemplo que he puesto no tenga mucho valor, pero al menos espero que si hacéis un viaje importante sí guardéis las fotos, aunque sea para enseñárselas a vuestros familiares posteriormente).

No digo que os guardéis los mil doscientos treinta selfies que podéis haceros en un año, ni las típicas fotos de una salida nocturna. Pero aquellas realmente trascendentes, si tienes un ordenador decente con espacio en el disco duro, no creo que colapse por crear una carpeta que ponga “recuerdos” or something like that. Dentro de unos años igual las miras y te ríes de ti mismo. Que no se pierda eso.