domingo, 31 de marzo de 2013

The most important thing is to love and be loved in return


Ya lo dijo Moulin Rouge. Y es que no hay otra cosa que nos cree mayor inseguridad. Porque sabemos que amamos, pero, ¿quién nos asegura que la otra persona también si no nos lo dice-demuestra? Intriga, curiosidad, miedo, frustración…  Esas palabras que nos dirige, esos hechos, ¿son fruto de una amistad, de una coña, de que nos quiere, de que nos aprecia tal vez…? ¿Cómo asegurarnos si no es que nos lo dice claramente? Y la espera puede ser larga, incluso puede no llegar a darse el momento. Y el amor que tú sientes desgastarse por el simple paso del tiempo, sin determinación. Dicen que el que no arriesga no gana, también que para arriesgar hay que tener una mínima conciencia sobre el terreno que se pisa (tener dos dedos de frente), Entonces, ¿a qué consejo hacer caso? Al de arriesgar, o al de asegurarse primero,  y ¿cómo aseguras? Estamos en la situación del principio…
Por eso lo más grande que te puede suceder es que ames y seas correspondido. Ya nada más importa, cualquier otra cosa es secundaria. Amistades, familiares, mascotas, redes sociales… no pueden aportarnos esa satisfacción vital. Como se aprecia en la película, ni a la muerte se le teme cuando tienes ese amor. Y en eso consiste en cierto modo la vida, en encontrarlo. En que se pare el ciclo del universo y sólo importe la actividad de ésa persona y tú. Es la razón que te motiva a levantarte cada mañana.
 Si lo tienes, aprovéchalo y cuídalo. Si no lo tienes, no lo busques desesperadamente, pues así no es como se consiguen las cosas. Y si crees conocerlo, házselo saber, pues si lo intentas te darás cuenta de si es la verdadera fuente de tu felicidad, a quien no cambiarías por nada ni nadie, por  quien te lo jugarías todo sin arrepentirte. Y quien sabes que  haría lo mismo por ti.
No lo hagas y siempre estarás preguntándote cuán fantástico hubiera sido lo vuestro, cuánto te has perdido de vivir con esa persona. No te sentirás hundido, pero sí vacío internamente.

domingo, 24 de marzo de 2013

Amistad versus interés


No sé cómo lo hago pero siempre me rodeo de quien menos me conviene. No es gente con malos hábitos, descerebrada, ni mucho menos. Simplemente es gente que no encaja con el resto del conjunto.Y es que ya me perdonaréis, pero yo cuando hago un amigo no lo hago en función de su popularidad, número de seguidores en Twitter ni porque a todo el mundo le gustaría ser su amigo. Todavía sigo preguntándome quién elige que una persona deba de ser popular y otra rechazada. Quizás la popularidad me aburre porque la veo como un impedimento de poder ser quien eres realmente y someterte a cómo debes ser porque te lo exige el resto. Quizás esto es, lo que involuntariamente me lleve a personas más discretas. No lo sé. Pero es que realmente me avergüenzo de la sociedad. Y hasta me avergüenzo un poco de mí misma al tener que hacer esta entrada, pues me duele. Me duele porque hay determinadas personas que se hacen llamar tus amigos pero que al verte con esa otra persona te excluyen (Haters gonna hate). No, no somos la misma persona. Es como una metonimia, engloban la parte por el todo. Puedo acostumbrarme a que me miren mal, pero que al menos sea porque yo me lo he ganado. Porque dejáis mucho que desear como personas, personajes debería llamaros. Y es que, que te caiga mal una persona con la que voy frecuentemente lo puedo entender, pero de ahí a que le alejes también de mí por ir con ella me parece inconcebible. Cada uno busca sus amistades en función a cómo es, con quién se siente más a gusto… o así debería serlo. Y si a vosotros os mueven otros intereses, espero que por lo menos os sea productivo y no os ahoguéis algún día en vuestra maraña de mentiras. Pero yo no voy a renunciar a ser amiga de nadie simplemente porque a ti no te parezca lo suficientemente cool. Y si esto mismo le pasa a un amigo mío conmigo, espero que él sea lo suficientemente maduro como para obrar de la misma forma.

"Friendship is louder than the pressure to be someone".

domingo, 17 de marzo de 2013

Situación frustrante


No sé cómo catalogar al fenómeno producido cuando una persona adapta actitudes diferentes a cuando está con nosotros a solas a cuando estamos con más gente. Bipolaridad no podría llamarse. Chocante es, puesto que estas personas, cuando están sólo con nosotros son muy majas, pasas ratos agradables, hasta te puedes sincerar con ellas (y viceversa), y hasta hay quien los denomina amigos. Aunque yo, personalmente, creo que no merecen esa catalogación. Con ellas todo muy bien, hasta que estamos en un conjunto, no sólo es que pasen de nosotros como si seres invisibles fuéramos, es que incluso nos critican, nos excluyen (si hay que hacer una agrupación para algún viaje…). En definitiva el único criterio que se les puede aplicar a ciencia cierta es interesados. Es una situación incómoda porque a quien ponen en un compromiso es a ti, ¿cómo debes actuar tú? ¿Cuando estéis a solas, a seguir como siempre? Esto no puede durar eternamente, porque te cansas, claro que lo haces. Y no digo que vayas a explotar, y le montes una buena y le des un ultimátum a ese amigo “peculiar”. Pero llegará un momento que deben quedar las cosas en claro. Sería interesante su reacción (si alguna vez me sucede esta disputa os cuento). Yo creo que en realidad son un tipo de vampiro energético que te va consumiendo a base del desconcierto. Igual hasta se os ha venido a la mente la figura de alguien, pillines.
Como conclusión decir, que es necesario tratar a todo el mundo por igual porque todos sabemos ser cabrones y actuar de la misma manera. ¿A caso te avergüenzas de ser mi amigo en público? En ese caso, no me mereces la pena (ni como persona ni como nada). Yo creo que no serían capaces de reconocerlo, pero tampoco debemos dejarnos convencer por sus palabras. Cuidado con el veneno del vampiro, puede llegar a ser convincente. Debemos ir un paso por encima de ellos y saber cortar por lo sano, porque si dejas que te traten como un segundo plato, al final no serás ni las sobras.

lunes, 11 de marzo de 2013

Peligro, volcán


Realmente aprecio que la gente se preocupe por mí, pero hasta cierto punto. ¿Quién no lo ha sufrido? El típico granaco que encima duele. Si aún no ha aparecido, no temas pequeño lector, llegará, irremediablemente llegará. Los hay más grandes y más pequeños, se distribuyen por toda la cara siendo más comunes alrededor de nariz y frente. Sientes cómo se está formando, puedes tocar y percibir un pequeño bollo en la piel todavía no visible a la vista. Te levantas un día y lo ves, ahí está el cabrón. Y llega el peor momento, ¡qué tensión! Tienes que salir a la calle, exponerte a la sociedad, y entonces… ZAS!! Alguien tenía que soltarlo. También hay diferentes maneras de soltarlo, dependiendo del tacto personal, claro:
-¿Menudo grano te ha salido no?
-Tía, tienes un pedazo de grano que para que._.
-Ala, ala, ala… ¡Lo que te está saliendo ahí! o____Ó
-Chico, ya hace una semana que tienes ese grano y no se te va ¿eh?
(Algunos te sugieren que lo tapes, o te recomiendan su método épico: explotarlo, que nunca falla).
(También están los que no paran de mirarlo pero prefieren no hacer alusiones a él, por lástima más que nada).
Y es en esos momentos cuando dices (o piensas), ¿En serio? ¿¡EN SERIO?! ¿Crees que no me he dado cuenta? ¿Acaso crees que no me miro al espejo? ¿Que no tengo ningún tipo de reacción al tacto? ¿Que no lo veo erupcionar?
¡Es un vulcanismo! Símbolo padre de la adolescencia, nos guste o no… (No creo que a nadie le guste). Bueno, al grano (nunca mejor dicho JAJAJAJA): que nadie mejor que tú sabe lo que pasa en tu cuerpo, mejor no opinar sobre las reacciones corporales de otros porque es absurdo. Ya se irá ese granaco, no le metas presión encima porque algunas personas se acomplejan con mucha rapidez.
Y esto es todo… ¡A seguir hormonando ladies and gentlemen!

Nota: Vulcanismo ~>Dícese de aquel grano rosáceo que aparece de vez en cuando por tu cara y desarrolla un ojo de volcán (punto clave), que es por donde erupciona cuando madura (o cuando lo explotas, ¡guarrón!). Por lo general duele y a los pocos días desaparece.